HUNDRED. El cien.

 

Este ejercicio es el primero del grupo de los básicos y por tanto el primero que haremos en clase si nos ceñimos a la secuencia original tal cual Joseph H. Pilates diseñó su sistema de acondicionamiento psicofísico. El motivo es que ayuda a calentar y activar el corazón haciendo que la circulación se movilice y nuestro cuerpo se prepare para comenzar adecuadamente con la clase. Es un ejercicio “de respiración” la cual es fundamental para la correcta ejecución y obtención de los beneficios derivados del mismo.

 

Comenzamos tumbados en decúbito supino con los brazos flexionados 90° por los codos y apoyados en el suelo. Al tomar aire elevamos la cabeza, la parte alta del tronco hasta el borde inferior de las escápulas y extendemos las piernas, a la vez que extendemos los codos colocando los brazos paralelos al suelo. El abdomen permanece absorbido hacia la columna lumbar evitando que esta se despegué del suelo. La altura de las piernas variara en función de la capacidad de mantener el tronco estable y la zona posteroinferior del mismo apoyada.

 

Manteniendo estable la posición, inhalamos y exhalamos agitando arriba y abajo los brazos unos 30 cms. 5 movimientos para la inhalación y 5 movimientos para la exhalación. Pese a que el braceo se ejecuta de forma rápida, puedes ralentizarlo con el objeto de mantener el tronco quieto. Ejecutaremos 10 ciclos respiratorios, lo que hará un total de 100 braceos. Lo que da nombre al ejercicio.

¡Que aproveche!

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